EN LA TRAVESIA DE TU AUSENCIA

Y fuiste cielo, mar y tierra,
Y fuiste agua para un miserable sediento,
Y fuiste tierra firme para este loco,
Y fuiste perfume infinitamente diferente,
Pero mas aun, fuiste fuego.

Tus manos delicadas de niña rodeando mi cuello.
Las mias perversas, rodeando una pequeña cintura,
bibujando tu silueta, esculpiento tus formas.

Pero esos rojos temblorosos,
gritaban silentes, gritaban amor,
gritaban temor.

Ay! niña, ¿pero como fue que tal golpe fuiste capaz de dar?
Hoy niña, habra ligeresa en tu andar,
Hoy niña, el hombre a caido,
Hoy niña, cantaras vivamene,

Hoy niña, las gargantas se desgarran.......
Hoy niña, hoy,... Ay!



No hay comentarios: